Queridas hermanas:
Nosotras cumple ya su tercer año de vida y, por
supuesto, en este inicio de año les desea a todos
sus lectores un feliz 2014 en el que prime la
esperanza, la fe, el amor y la voluntad inquebrantable
para avanzar y continuar trabajando,
donde quiera que nos encontremos, en aras de
cambiar las circunstancias tan difíciles que día
a día nos toca vivir.
Este año tendrá para nuestro Movimiento una
especial significación pues se llevará a cabo en
Fátima, Portugal, la Asamblea Mundial de la
Unión Mundial de Organizaciones Femeninas
Católicas bajo el lema: ¨Mujeres de la UMOFC,
sembradoras de esperanza¨. Bajo la protección
de la Virgen María iniciaremos nuestro camino
hacia la Asamblea mundial, deseando que sea
un momento eclesial extraordinario en el cual
podamos experimentar la alegría de ser mujeres
católicas comprometidas en la construcción del
Reino. Es importante tener un encuentro de este
tipo a fin de estar más cerca de nuestro Salvador,
para escuchar su voz y discernir cómo responder
a su llamado.
Caminemos juntas en esta preparación, a través
de nuestros encuentros de formación y promoción;
tengamos siempre, en nuestras mentes, como
Pueblo de Dios, las palabras del Papa Francisco:
“queremos anunciar y llevar la salvación de
Dios en este mundo nuestro, que a menudo se
pierde, necesitado de tener respuestas que
alienten, que den esperanza, que den nuevo
vigor en el camino."
Cada uno de nosotros ha sido elegido, cada uno de nosotros ha sido llamado a integrar el Pueblo de Dios; cada
uno de nosotros ha sido invitado a ser transformado en Cristo. Responder como Isaías implica dejar de ser lo que
soy para ser moldeado por el Alfarero, el Aquí estoy yo, envíame a mí conlleva sacrificio y valentía, conlleva a
tener la lámpara siempre llena de aceite y su luz no puesta debajo del cajón [Mt 5, 15]. Les presento a una mujer que
a imitación de Isaías y de María ha dicho sí a Cristo, a su Iglesia y su luz nos llega y alienta hoy nuestra esperanza.
Lo que les escribo lo conozco por aquellos a los que en su caminar no pasó inadvertida su presencia.(leer)
*Alma máter es una expresión procedente de la locución
latina alma mater que significa literalmente madre
nutricia, es decir, que alimenta, y se usa para referirse
metafóricamente a una universidad, aludiendo a su
función proveedora de alimento intelectual. La locución
era usada en la Antigua Roma para describir a la
diosa madre y, más tarde, a la Virgen María, pero
el origen de su uso actual es el lema Alma Mater
Studiorum “madre nutricia de los estudios”.(leer)
Soy muy conocida por el largo diálogo que sostuve
con Jesús. Pero haré algunas precisiones. Yo vivía
con el último de mis maridos. Vivíamos en Sicar,
antigua Siquem, famosa por la gran asamblea de las
doce tribus de Israel que con Josué prometieron ser
fieles a nuestro Dios (Josué, 14,27).
Aquel día me había levantado como siempre muy
temprano para moler el trigo, amasar, cocer el pan e
hilar bastante para las túnicas de mi marido que
trabajaba en el campo. Las mujeres siempre estábamos
al servicio de los varones. Cerca del mediodía me di
cuenta de que había poca agua en las tinajas y cogí el
cántaro para que al volver mi marido del campo le
pudiera lavar los pies, el rostro y las manos, además
de ofrecerle agua fresca para beber. (leer artículo)





